Con la llegada del verano es mas frecuente que nuestros hijos al tener mas tiempo libre, llevarlo al parque a jugar, en actividades infantiles y sobretodo en nuestra casa, es muy probable que sufran algun incidente que puede llevarnos a la preocupación, por lo que su atención inmediata es indispensable para curar ciertas heridas.

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Son los rasguños y pequeñas heridas los primeros problemas que pueden presentar nuestros hijos, pero que no revisten mayor preocupación.

Una mala caída o un raspón con cualquier objeto son los responsables de esos rasguños que se le presentan en la piel del niño desde el momento en que se lo hacen.

La piel sufre, erosionando en pequeñas heridas con minúsculas gotas de sangre, pero sin llevar a otras síntomas más graves o golpes físicos.

Por otro lado, las heridas más graves, aquellas que se producen cuando los niños se golpean con los muebles o se cortan son heridas más escandalosas sobretodo por la sangre que pierde la herida.

Para curar los rasguños de la manera más adecuada y así enseñar a nuestros hijos a cuidarse por sí mismos, deberíamos lavarnos las manos con agua y jabón, desinfectándolas de cualquier agente infeccioso.

Si nos encontramos fuera de casa, podemos utilizar agua embotellada o de alguna fuente, también es recomendable llevar en el bolso toallitas de niños sin alcohol para desinfectar las manos.

Para limpiar la herida, debemos suministrarle agua abundante para eliminar cualquier gérmen que pueda tener y se arrastre con el agua.

Una vez limpia con agua, empapa un pañuelo o una gasa con povidona yodada y dale pequeños toques sobre la herida para desinfectarla, recuerda que nunca debe ser utilizada cerca de los ojos, nariz y boca.

Muchas madres utilizan el algodón para limpiar la herida pero contiene fibras que pueden quedarse en la lesión e infectarse posteriormente.

Si la herida está cerca de zonas expuestas al roce, como las rodillas y los codos, es aconsejable taparla para que no se vuelva a infectar.

Con las heridas sangrantes, es conveniente tapar la herida para evitar que siga sangrando, utiliza gasas o trozos de sábanas que puedan servirte de ayuda y presionar hasta que el mecanismo de coagulación se active y pueda taponar la herida naturalmente.

Después de haberse taponado la herida, se debe limpiar cuidadosamente con suero fisiológico o agua para desinfectarla.

Es probable que si la herida tiene más de un centímetro de separación haya que recurrir a los puntos y por ello es recomendable acudir a urgencias, por el contrario si la herida no es mayor podemos utilizar puntos adhesivos de venta en farmacias totalmente disponibles.

Los niños juegan, corren, saltan, andan, necesitan experimentar y en esos momentos de desarrollo es probable que sufran lesiones y se golpeen, por ello debemos cuidarlos para evitar posibles heridas, en cualquier caso que se produzcan, atenderlos lo más rápido posible es lo más conveniente para evitar que el niño se asuste y que la herida de infecte.

1 comentario a este artículo
  1. Excelente información. También es necesario que las tengan en cuenta las nanas o aquellas personas que se queden al cuidado de los chicos. Es más, se las imprimiré ahora mismo!

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