Desde el momento en que la mujer se queda embarazada, uno de los principios que debe abarcar para llevar un embarazo sano y saludable para que el desarrollo del bebé sea óptimo, debe ser la alimentación.

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Es verdad que la alimentación de las personas debe ser variada y que cada alimento aporta diferentes proteínas nutrientes, vitaminas entre otros esenciales para el organismo.

Pero la alimentación debe ser cuidada con especial atención durate esta etapa pues, en este momento no estás favoreciendo tu propio organismo, si no el de un ser humano que crecerá durante 9 meses el cual necesita “ingredientes” necesarios para culminar con un parto feliz y un bebé sano.

A la pregunta de que alimentos son necesarios para el embarazo y posterior desarrollo del bebé, vamos a nombrar muchos de ellos que son fundamentales y no deben faltar en la dieta.

La leche como alimento completo, aporta vitaminas del grupo B, A y C, proteínas, grasas y lactosa la cual aporta una buena ración de fósforo y calcio, básicos para el desarrollo de los huesos.

Muchas mujeres tienen intolerancia a la lactosa o simplemente rechazan su sabor, por lo que consumir quesos pasteurizados  o yogur son buenas alternativas de la leche y te darán las proteínas y grasas necesarias.

Durante el embarazo muchas madres sufren de estreñimiento que provocan varices y hemorroides por ello para evitar este problema lo recomendable es ingerir fibra insoluble.

La fibra insoluble la podemos encontrar en los panes, los cereales, arroces integrales o pastas, estos son alimentos que provocará la disminución del estreñimiento.

Para aquellas futuras mamás que no son asiduas de consumir alimentos integrales, recomendamos que poco a poco los vayan incluyendo en su dieta aumentando la ingesta de agua, pues la deficiente ingesta de agua producirá mayor estreñimiento.

Muchos expertos opinan que es la clara de huevo la proteína de mayor calidad y en ella se encuentra la proporción óptima de aminoácidos esenciales, por lo que consumir yema de huevo, es fuente de colesterol, de fosfolípidos y grasas.

Los huevos a su vez contienen vitaminas del complejo A, D y B, es rico en antioxidantes y minerales como el hierro, el fósforo y sodio.

Hace años se aconsejaba comer dos huevos a la semana por su alto contenido en colesterol que podía repercutir en enfermedades cardiovasculares pero actualmente esta recomendación ha variado un poco, recomendando que consumir un huevo al día dentro de una dieta equilibrada no afecta en nada al nivel del colesterol.

Con respecto a las carnes, todas ellas son buenas por su fuente de proteínas, pero tienen un problema y es su conteniedo en grasa saturada, así mismo, se debe consumir carnes blancas que contengan pocas grasas como el pollo, el pavo, la ternera y el conejo, aunque esto no quiere decir que no se debe consumir carnes rojas pero con menos frecuencia.

El pescado azul contiene las mismas proteínas que los huevos o las carnes por ello consumir pescados es una fuente de proteínas y minerales como los nombrados anteriormente.

Uno de los beneficios más significativos del pescado azul es que abarca ácidos grasos omega 3, vitales e imprescindibles para el desarrollo cerebral y visual del bebé.

El elevado contenido en fibra de las legumbres facilita la movilidad del aparato intestinal aunque perjudica un poco en las flatulencias posteriores que se pueden evitar masticando bien y con sumo cuidado cuando se ingieran.

Las legumbres son ideales para las embarazadas con diabetes, pues su bajo índice glucémico no aporta glucosa en exceso y gracias a la fibra su paso es lento.

Como alimento cumbre, todo tipo de frutas son buenas para el embarazo, nombraremos algunas de ellas.

  • El plátano, las fresas y las uvas son ricas en potasio, ideal para prevenir los calambres.
  • La papaya y el melón aportan betacarotenos, que protegerán la mucsa sensible de las hormonas.
  • Los cítricos y el kiwi, en ellos encontraremos la mayor parte de vitamina C la cual favorecerá la absorción de hierro de otros alimentos a la par que aportará mucha energía.

En resumen, una buena alimentación compuesta de todos los alimentos incluidos legumbres, carnes, pescados, verduras, frutas y otros son esenciales para el crecimiento del bebé y por supuesto de la madre, es siempre recomendable que el médico facilite la dieta adecuada a cada mujer, pues todas son diferentes y cada embarazo es un cuento distinto.

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