paso-pecho-a-biberon El paso del pecho al biberón es un momento que, de manera consciente o bien inconscientemente, tiende a marcar al bebé y a la madre, ya que la lactancia materna aporta una serie de beneficios que pasan por la relación tan íntima y especial que se produce entre la madre y el pequeño desde la primera toma.

Por este motivo, el cambio del pecho a biberón debe hacerse de manera gradual, pero es necesario para muchas madres por diferentes cuestiones, que van desde la falta de leche al momento en que ésta debe ir a trabajar.

Te explicamos cómo debe ser el cambio paso a paso, para que tu pequeño y tú puedan hacerlo poco a poco.

Cómo pasar del pecho al biberón

Como te hemos expuesto brevemente en las líneas anteriores, el paso del pecho al biberón debe hacerse siempre de manera gradual, en un proceso que debe durar de una a dos semanas.

En caso, no obstante, de que el pequeño esté acostumbrado a los biberones y tu cuentas con menos leche que antes, el cambio tenderá a ser mucho más rápido.

No obstante, la madre no debe preocuparse si sus pechos empiezan de nuevo a llenarse de leche, ya que en ocasiones el alivio que puedas sentir al decidir el cambio del pecho al biberón (cómo producen leche los pechos), puede provocar que el reflejo de lactancia comience de nuevo a funcionar bien.

El paso más adecuado es el siguiente:

1. Empieza por saltarte una mama y sustituirla por un biberón.

2. La primera vez, diluye la leche en polvo con 30 centímetros cúbicos más de agua.

3. Dos días después, vuelve a sustituir otra mamada por otro biberón.

4. Así sucesivamente hasta dejarlo en una sola mamada al día, que de hecho puedes continuarla si así lo deseas.

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