A partir del quinto o sexto mes, el pediatra indicará la introducción del puré de verduras a mediodía.

Primero una mezcla de patata, calabacín, zanahorias y judias verdes con una cucharada de aceite de oliva virgen al apagar la cocción, y al cabo de tres días, sus primeros 20 gramos de carne; al principio pechuga de pollo sin piel ni grasa, hervida con las verduras o bien a la plancha y agregada en el momento de pasar las verduras por la batidora.

A partir de los siete meses se podrá empezar a sustituir la carne de pollo por ternera. Si el niño lo tolera bien, se le irá intercambiando el puré de verduras con pollo y con ternera y por la tarde se continuará con la papilla de frutas.

Es mejor esperar a introducir un poquito más tarde el cordero, ya que contiene más grasa, y procurar cortes bien magros.

También a partir de los siete u ocho meses se pasará a los cereales con glúten en forma de papillas de textura muy agradable y que combinan diferentes tipos de cereales y miel.

Por estas fechas, se le puede dar al niño una galleta o un trocito de pan, ya que empieza a tolerar el glúten.

A partir de los ocho o nueve meses ya se puede introducir el pescado blanco – lenguado, rape, pescadilla – en el puré de mediodía o en la cena. Hay que vigilar que no contenga espinas.

También se le acostumbrará a nuevas verduras, como puerros, cebollas y acelgas. Eso sí, siempre respetando al menos tres días para introducir un nuevo alimento.

Hay que tener en cuenta que hasta que el niño no tenga un año no es preciso que pruebe todas las verduras.

Más información | Cuando comenzar a dar al bebé papillas

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