contracciones Aunque las contracciones no duran más allá de un minuto y, en la mayoría de los casos, tiende a ser fácil identificarlas, en ocasiones pueden llegar a ser confundidas.

En estos casos, es algo casi más que habitual que muchas futuras mamás confundan las contracciones del preparto con aquellas que directamente inician el trabajo de parto.

Confundir contracciones

A la hora de evitar confundir contracciones, una de las mejores recomendaciones es la de conocer la diferencia entre unas determinadas contracciones (por ejemplo las del preparto), con las del propio parto en sí.

En lo que se refiere a las contracciones del propio parto, se caracterizan porque se producen una serie de modificaciones en el cuello del útero, retrayéndose y acortándose, lo que produce su apertura.

Este movimiento provoca la dilatación en sí misma, de forma que estará completa cuando ésta llegue a los diez centímetros.

Por ello, es fácil saber cuándo la futura madre se encuentra ante unas contracciones de preparación al parto, porque éstas van acompañadas de dilatación.

Pero si esta dilatación no se produce, nos encontramos entonces ante unas contracciones de preparto, por lo que todavía habrá que esperar un poco.

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