Como se mencionó en el artículo anterior de preadolescencia las causas por las que la transición entre niñez y adolescencia se produzcan más rápido son varias, mencionaremos algunas.

La presión social y la presión del mercado

Las contradictorias oscilaciones del comportamiento adolescente, reflejan su tensión interna entre la necesidad de independencia y la necesidad de pertenencia, agudizada hoy por la puja entre la exigente y vertiginosa presión socioeconómica y la fuerza ancestral de la lealtad familiar.

La etapa de la adolescencia, como período de transición del “adentro” de la familia, con sus reglas, costumbres, valores y sanciones, hacia el “afuera” del mundo por conocer y conquistar, es una etapa de enorme presión social.

Lo que al adolescente le permite “pertenecer” en el ámbito familiar, puede excluirlo de otros círculos de pertenencia con los chicos de su edad y viceversa.

Puede ser que al fumar en su casa transgreda una norma, se sienta culpable, se excluya de la familia; mientras que fumando con sus compañeros de colegio, forma parte, se incluye, cumple con una expectativa ese nuevo grupo de pertenencia.

Esta tensión hace que la estructura de pertenencia del adolescente se tambalee, le genere una verdadera crisis de identidad y lo haga extremadamente vulnerable al “deber ser” social.

Los adolescentes están permanentemente construyendo identidad, tratando de diferenciarse y redefinirse, hecho que la industria de las marcas ha capitalizado, manipulado y explotado.

Como señala Naomi Klein “Las angustiosas incertidumbres de la adolescencia son las preguntas millonarias de nuestra época.”

Yolanda

1 comentario a este artículo
  1. Puede ser que al fumar en su casa transgreda una norma, se sienta culpable, se excluya de la familia; mientras que fumando con sus compañeros de colegio, forma parte, se incluye, cumple con una expectativa ese nuevo grupo de pertenencia.

Hacer un comentario