El tratamiento farmacológico y el Neurofeedback constituyen las intervenciones que han sido validadas como las más efectivas para el tratamiento del déficit atencional (ADD / ADHD) y otros posibles problemas asociados. Alcanzan similares resultados por mecanismos diferentes.

Tanto uno como otro procedimiento debe complementarse con intervenciones en otros niveles (familiar, escolar, educativo) y, cuando corresponda, con otras modalidades terapéuticas (terapia familiar, terapia cognitivo-conductual, entrenamiento cognitivo para desarrollar y fortalecer la atención y los procesos atencionales).

La capacidad del cerebro para recibir y procesar información y producir respuestas está asociada a su nivel de activación o alerta neurofisiológico. Hay una relación entre nivel de rendimiento y nivel de activación. Hay problemas que vienen dados por un patrón de hiper-activación cerebral.

Por ejemplo, la calidad del sueño se ve afectada por un exceso en el nivel de activación (fisiológica, mental). En el otro extremo, hay problemas que vienen dados por sobreabundancia de ondas lentas en regiones específicas del cerebro (disminución en el grado de alerta, déficit en la atención, distractibilidad, reacción lenta, tendencia al aburrimiento, falta de motivación, somnolencia excesiva, etc.).

Cuando una persona trata de concentrarse aumenta la cantidad de determinadas ondas cerebrales en ciertas partes del cerebro. Si esto no sucede, la persona tiene dificultades para lograr la concentración. Hay evidencia científica de enlentecimiento electrofisiológico en distintas áreas corticales en aproximadamente un 80-90% de los pacientes con ADD.

Hacer un comentario