EL TAPIZADO

El tapizado constituye otros de los aspectos para tener en cuenta antes de tomar la decisión final. Dentro del cochecito, el bebé se alimentará, tomará leche, juguitos, comerá galletitas, y también regurgitará y su pañal “desbordará” en más de una ocasión. Por eso, es fundamental que el tapizado pueda extraerse, lavarse y secarse con facilidad.

Otra cuestión no menos importante es qué hay debajo del mismo: lo ideal es que se trate de una estructura firme, pero que permita el paso del aire. Conviene elegir aquellos de material sintético, que no retienen los líquidos, de modo que no se conviertan en una fuente de contaminación.

LO BARATO SALE CARO

Antes de tomar la decisión final, es conveniente caminar por la tienda empujando el cochecito. De este modo, podrá verificarse que los pies no choquen. Asimismo, es preciso girar y avanzar, abrirlo y cerrarlo, y subir y bajar un escalón o un cordón, para comprobar qué tan fácil o dificultosas resultan estas maniobras.
Y a la hora de concretar la compra, definitivamente debes buscar lo de mejor calidad en relación a tu presupuesto.

La experiencia señala que muchas de las personas que compran cochecitos de buena calidad han adquirido alguna vez coches más económicos, pero de peor calidad, y debido a la mala experiencia tienen que volver a comprar un nuevo rodado. Inclinarse por un producto bueno, de marca reconocida, con historia, garantía y respaldo, es obvio que evitará sorpresas y gastos innecesarios.

 

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