ecografia4d No hay duda que las ecografías han avanzado a lo largo de los años, gracias precisamente no sólo a las propias investigaciones médicas en sí, sino gracias al avance de la tecnología.

Y es que si bien es cierto que la ecografía 2D (o bidimensional), viene a ser la más extendida, a día de hoy es común encontrarnos en muchas consultas y centros especializados con ecografías 3D y ecografías 4D.

Estas nuevas ecografías nos brindan la posibilidad observar y visualizar el es aspecto de volumen del bebé. Esto corresponde más concretamente a la ecografía 3D, mientras que a la 4D debemos añadirle la posibilidad de ver al bebé en tiempo real, lo que sin duda es todo un avance dentro de este campo.

¿Cuándo hacer la ecografía 4D?

Muchas son las madres que, en algún momento del embarazo, se han preguntado cuándo es el momento ideal para realizarse la ecografía 4D.

En cierto sentido, y tal y como opinan muchos expertos, si bien es cierto que la ecografía 4D puede realizarse en cualquier momento del embarazo, lo mejor es llevarla a cabo entre las semanas 24 y 30, dado que este período se dan las condiciones más adecuadas, gracias al tamaño intermedio del bebé y a la cantidad líquido amniótico existente.

Ventajas de realizar la ecografía 4D

Cada vez son más los especialistas que defienden la realización de esta ecografía, a pesar de que algunos padres tienen muchas dudas al respecto, principalmente por la impresión que les pueda causar ver al bebé en sus primeras etapas de vida.

Se podría decir que la ecografía 4D es una ecografía que complementa a la bidimensional, ya que perfecciona el diagnóstico y aporta un análisis mucho más detallado de la anatomía fetal, permitiendo detectar problemas de la piel o deformidades (como la fisura palatina o el labio leporino).

En cualquier caso, no debe ser considerada como una eliminación o sustitución de la bidimensional, ya que ésta es la mejor opción para detectar anomalías fetales.

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