El épulis congénito es un tumor raro de naturaleza benigna que aparece en recién nacidos. El tumor se localiza a nivel de la encía del maxilar superior o inferior.

El épulis congénito afecta con más frecuencia a las niñas (al 85% de los casos) por lo que parece evidente la existencia de un factor hormonal. Es una lesíón blanda elevada, de una coloración que varía del rosa claro al rosa más oscuro. Su superficie es lisa y normalmente puede llegar a tener un diámetro de 1 a 9 cms.

El épulis congénito es benigno y no es doloroso, auque es muy molesto para la alimentación del recién nacido y porque, dependiendo de su tamaño, puede provocar problemas respiratorios. Es por este motivo por lo que hay que actuar de inmediato.

También se le conoce como “tumor gingival de células granulosas del recien nacido”. Este tumor aparece en el momento del nacimiento. Generalmente aparece uno sólo pero se han visto casos de épulis múltiples.

Desde su primera aparición (fue descubierto por Neumann en el año 1871), se han recogidso apenas 200 casos. Su origen es desconocido y tras el nacimiento, el tumor normalmente no incrementa su tamaño.

El tratamiento para eliminar el épulis congénito es la cirugía simple. La familia debe estar tranquila ya que este tipo de tumores nunca vuelve a aparecer, después de la operación, aunque la extirpación haya sido incompleta.

También se han dado casos en que el épulis congénito puede llegar a desaparecer espontáneamente, sin necesidad de cirugía.

Temas de interés | El hidrocele en los bebés

Hacer un comentario