Las vacaciones de los niños es un periodo lleno de diversión, de juegos, libre de obligaciones escolares que disfrutan en compañía de su familia o amigos.

niña

Para ellos tampoco es nada fácil volver a la rutina de cada día, madrugar, ir al colegio, actividades extraescolares, acostarse pronto, todo ello forma parte de un cojunto de elementos que pueden provocar estrés o ansiedad en el niño después de las vacaciones,

Los niños al igual que los adultos pueden padecer el llamado síndrome postvacacional, normalmente no es tan grave o no se considera tan importante en ellos pues solo es un periodo pasajero que con calma y tranquilidad se le pasará.

Los síntomas que se manifiestan en los niños cuando sufren de síndrome postvacacional son:

  • Irritabilidad.
  • Llaman la atención desmesuradamente.
  • Se sienten intranquilos.
  • Pueden llegar a ser agresivos.
  • Tristeza o apagamiento.

Para prevenir que los niños manifiesten este trastorno debemos ayudar a los niños a adaptarse normalmente y sin cambios bruscos a la vida que tenían antes de las vacaciones.

Los cambios repentinos y forzados crearán una situación de angustia y se les hará más difícil adaptarse a su vida cotidiana.

Los padres deben mantener una actitud de seguridad para con el niño, así le transmitirán confianza y le ayudarán a afrontarlo con mucha más facilidad.

Evitar los comentarios negativos después de las vacaciones como: “que pena, ya se acabaron las vacaciones o se acabó lo bueno” son frases que pueden provocar irritabilidad y estrés no solo en los niños sino en el conjunto familiar.

Más información: El síndrome postvacacional

1 comentario a este artículo

Hacer un comentario