Descubre cómo reforzar y fortalecer las defensas y el sistema inmune o inmunitario en niños, especialmente el sistema inmunológico de tus peques.

Tanto el otoño como el invierno se convierten sin dudas en dos de los mayores enemigos para muchas mamás. ¿Por qué? Fundamentalmente porque tiende a ser habitual que durante estas dos estaciones nuestros peques se resfríen o contagien de gripe de forma muchísimo más habitual que en el resto del año.

Aumentar las defensas en niños

De hecho casi nos atreveríamos a decir que, probablemente, a estas alturas ya tu peque ha pasado por mocos, toses, faringitis, bronquitis, fiebre…

Al igual que ocurre con los adultos, en los más peques es posible aumentar sus defensas de manera completamente natural, reforzando el funcionamiento del sistema inmunitario.

Aunque, eso sí, los diferentes consejos para aumentar las defensas en los niños son ideales en cualquier momento del año, ya que como de buen seguro sabrás, es habitual que nuestros peques se enfermen en cualquier momento del año.

¿Qué es el sistema inmunitario?

El sistema inmunitario (también conocido como sistema inmune o sistema inmunológico) se constituye como la defensa natural de nuestro organismo frente a las infecciones (como bacterias y virus).

A través de una reacción natural del sistema inmunitario, nuestro organismo ataca y destruye los diferentes organismos infecciosos –o antígenos- que lo han invadido.

¿Cómo funciona el sistema inmunitario?

El sistema inmunitario empieza a actuar a partir de que se produce la inflamación, que se convierte en la respuesta de nuestro sistema inmunitario a los antígenos, momento en el que diferentes clases de glóbulos blancos se transportan por el torrente sanguíneo hasta el lugar donde se ha producido la infección, y solicitan a su vez la “presencia” de más glóbulos blancos.

En el caso de un resfriado o una gripe, por ejemplo, nuestro organismo utiliza la inflamación para matar la bacteria o virus que ha invadido el cuerpo.

¿Cómo aumentar las defensas en niños?

Recomendaciones y consejos básicos

  • Abrígale bien cuando vayáis a salir de casa. Utiliza un buen abrigo, bufanda y si es necesario también guantes.
  • Evita los cambios bruscos de temperatura.
  • Evita fumar delante de los niños.
  • Ventila la casa a diario.
  • Es fundamental que el pequeño practique ejercicio físico, ya que actúa positivamente sobre sus defensas.

Seguir una alimentación equilibrada y saludable

Una buena alimentación infantil es fundamental para que nuestros peques disfruten de unas buenas defensas, ya que los diferentes nutrientes esenciales que se obtienen a partir de la dieta son fundamentales para el buen funcionamiento de las defensas.

Por tanto, debemos distinguir entre los siguientes nutrientes esenciales:

  • Hidratos de carbono: proporcionan energía a las células inmunitarias o inmunes.
  • Proteínas: ayudan a que no se produzca una disminución en la producción de linfocitos y en la formación de las inmunoglobulinas.
  • Grasas: debemos diferenciar sobretodo el tipo de grasa que nuestro pequeño consuma. ¿Por qué? Porque las grasas saturadas (que encontramos en embutidos, bollerías y carnes rojas sobretodo) tienden a reducir la respuesta inmunitaria del organismo del pequeño, mientras que los ácidos grasos esenciales (como omega 3 u omega 6) fortalecen las defensas.
  • Vitaminas: son fundamentales para el correcto funcionamiento de las defensas del pequeño. Eso sí, no es aconsejable que el niño tome suplementos vitamínicos si el pediatra no lo ha prescrito anteriormente. Por tanto, la mejor forma de que nuestro hijo/a obtenga todas las vitaminas que necesita es a partir de una dieta sana y equilibrada.
  • Minerales: gracias a su capacidad antioxidante actúan de manera muy positiva en el correcto funcionamiento del sistema inmunológico. Todos los minerales (destacando sobretodo el hierro, cobre, magnesio y zinc) son imprescindibles.

Los alimentos más adecuados para aumentar las defensas

Además de seguir una nutrición equilibrada, existen determinados alimentos o productos alimenticios que pueden ser de gran utilidad a la hora de aumentar las defensas de los niños:

  • Leche materna: si nuestro pequeño es aún bebé, la leche materna debe ser considerada como el alimento fundamental en su dieta, gracias a que el pequeño está más protegido frente a infecciones agudas y crónicas, y enfermedades autoinmunes.
  • Polen: es un producto rico en aminoácidos esenciales, minerales y vitaminas. Se puede tomar a partir de los 3 años.
  • Miel: puede ser considerada como un gran superalimento, ya que además de ser bactericida, es desinfectante y antiinflamatoria. Se puede tomar a partir de 1 año.
  • Jalea real: ocurre lo mismo que la miel, es un suplemento alimenticio que aporta nutrientes esenciales y además protege frente gripes y resfriados. Se puede tomar a partir de los 3 años.
  • Propóleo: también conocido como própolis, es un suplemento alimenticio con acción antiinflamatoria, que además aporta nutrientes esenciales.

Si tú también quieres aumentar tus defensas, te recomendamos leer la nota Aumentar las defensas.

Imagen | plindberg

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