Llega el momento de la vuelta al trabajo, algunos padres eligen reducir su jornada laboral a tiempo parcial para poder dedicar más tiempo a su hijo/a. Pero hay padres que no se pueden permitir esta opción y llegan las dudas sobre qué es lo mejor para los hijos/as: guardería, abuelos o canguro

. LOS ABUELOS: cada vez son más las opiniones que defienden los aspectos positivos que para un pequeño supone la relación con sus abuelos. Estos aportan experiencias, más capacidad de relativizar y una relación de apego mucho más distendida que la que puden manifestar los padres, al estar más liberados de responsabilidades y cargas. Los niños, a su vez, transmiten a sus mayores alegría y la sensación de sentirse útiles y capaces de legar todos sus conocimientos. La mayor parte de los padres se sienten más tranquilos y relajados al relegar por algún tiempo la responsabilidad de sus hijos en sus propios padres, aunque no siempre es así y pueden surgir fricciones.

. GUARDERÍAS: la valoración y verificación detenida de las condiciones en las que se encontrará el pequeño/a han de realizarse antes de tomar una decisión al respecto. Tal como indica su nombre, el cuidado es colectivo, con sus ventajas ( los niños/as aprenden pronto que no sólo él es el centro de atención) e inconvenientes (son horarios muy rígidos, no aceptan a los niños cuando enferman…).

. CUIDADOR A DOMICILIO: constituye una forma más cara pero también es la más cómoda para el bebé, sobretodo en los primeros meses, y para los padres, ya que una persona en casa facilita unos horarios más flexibles. El problema es acertar con la elección. Siempre es conveniente que sea un familiar o un conocido del entorno, pero si se ha tenido que optar por por una persona con referencias,conviene tomar precauciones como por ejemplo contratarla un tiempo antes de irse a trabajar,realizar visitas inesperadas…

. CANGURO: cuando se tenga la necesidad de una persona en una salida nocturna hay una serie de aspectos que facilitarán su tarea y la tranquilidad de los padres y del bebé:

 

  • Anotar en un lugar visible los teléfonos de contacto de padres, del médico, de algún familiar o vecino…
  • Hacer una lista de juegos y actividades que sigan la rutina del pequeño/a.
  • Preparar con antelación todo lo que pueda necesitar: pijama, biberón…
  • Avisar al pequeño/a del cambio que se producirá y presentarle a la persona que lo va a cuidar.

Más información | Cuando los abuelos crian a los nietos

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