JOHNSON’s recoge la historia de Jamie

Johnson’s recoge en el video que acompaña esta nota la historia conmovedora de Jamie, un bebé prematuro que demostró que el contacto piel con piel entre los padres y su bebé y el calor afectivo que ello supone es esencial, y puede ayudar a simplemente conseguirlo todo.

A los seis meses de gestación, Kate Ogg Kate, mamá de Jamie, dio a luz a dos bebés. Los médicos consiguieron estabilizar a la pequeña Emily, pero por desgracia no pudieron hacer más por el pequeño Jaime, de menos de un kilo de peso.

A pesar del dolor, Kate cogió a su bebé en brazos y lo mantuvo junto a su pecho respondiendo a todo cuanto le dictaba su instinto maternal. Así, junto con su marido, lo abrazaron, lo acariciaron y sintieron su tacto y su piel, transmitiéndole todo su amor. Además, le dedicaron palaras explicándole lo importante que era para sus padres su llega al mundo, y aquello que sentían teniéndole entre ellos.

Justo en medio de este momento de ternura y contacto el corazón de Jamie volvió a latir, demostrando lo importante del tacto y de los sentidos, y sobre todo del contacto piel con piel: