La espina bífida es una malformación del tubo neural, de origen congénito, que se caracteriza porque uno o varios arcos de las vértebras posteriores, durante el embarazo, no fusionaron bien y la médula espinal se quedó sin protección ósea.

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La principal causa de la espina bífida es la carencia de ácido fólico en la madre, durante los meses anteriores al embarazo. Pero, realmente, la causa específica de esta enfermedad es desconocida, aunque se consideran diversos factores:

  • Edad de la madre (se han visto más casos en madres adolescentes).
  • Antecedentes de aborto.
  • Que el bebé sea el primogénito ( tiene una mayor incidencia en los primeros hijos).

Dependiendo del grado de la enfermedad, los síntomas pueden variar. Cuanto más alto es el nivel de espina bífida, más importantes son los problemas del bebé.

Los pequeños también pueden padecer de Hidrocefalia, dificultades en la movilidad de las piernas, o problemas en intestinos y vejiga. Los niños con esta enfermedad, deberán acudir periódicamente al urólogo.

Hay distintos tipos de espina bífida:

  1. Oculta – Es la más leve. Los niños presentan un pequeño defecto de la columna vertebral.
  2. Abierta o quística – Aparece un abultamiento en la columna vertebral. hay dos tipos:
  • Meningocele y Lipomeningocele – Son las menos frecuentes. Sus secuelas son menos graves. 
  • Mielomeningocele - Es la más grave y más frecuente. Los bebés que la padecen tienen un alto riesgo de padecer infecciones en la columna vertebral debido a que ocasionalmente la médula espinal y los nervios quedan al descubierto. Es necesario cerrar la abertura quirúrgicamente en cuanto el bebé nace.

Tres de cada cuatro casos se pueden evitar si la madre toma durante el embarazo un suplemento de ácido fólico.

Más información| Asociación americana de Espina Bífida

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