Cuando constatamos que nuestros hijos no adquieren ciertos aprendizajes que en su edad no deberían representar problemas es bueno consultar un psicopedagogo, que nos de herramientas precisas para solucionar estas situaciones de cierto retraso.

Son muchos los jardines en los que hoy aparece la figura del psicopedagogo, quien puede evaluar a los niños, utilizando tests estandarizados que le servirán para poder entender mejor al niño. El psicopedagogo deberá utilizar su experiencia y sus conocimientos para interpretar los resultados obtenidos en las diferentes pruebas aplicabas y llegar así a un diagnóstico lo más acertado posible.

Luego de esta primer etapa deberá establecer un pronóstico y un plan de tratamiento adecuado, iniciando un proceso de intervención psicopedagógica si fuera necesario, trabajando en base a técnicas de rehabilitación que le permitan al niño superar su dificultad.

Asimismo el psicopedagogo podrá trabajar en la planificación y puesta en marcha de estrategias de prevención, que considere adecuadas para cada caso en concreto. No hay una receta, y la capacidad creativa de cada psicopedagogo le pemitirá ir eligiendo los recursos a utilizar según sean sus objetivos, tanto preventivos como terapéuticos u orientadores.

El psicopedagogo buscará instalar en el niño, mediante recursos compensatorios a sus problemas de aprendizaje, estrategias eficaces que le permitan aprender en forma autónoma y eficiente. Cada niño, según sus particularidades, se beneficiará de un determinado grupo de estrategias según sea su perfil cognitivo y su modo de aprender.

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