Las golosinas son dulces tentaciones a las que prácticamente ningún/a niño/a se puede resistir. Pero lo que muchos padres no saben es que las “chuches” aportan muy pocos nutrientes y muchas calorías., por lo que los padres deben ir cuidado para prevenir la obesidad infantil.

 

Lo bueno es que un estudio reciente, de la Organización de Consumidores y Usuarios, ha demostrado que las golosinas no tienen tantos colorantes como aparentan.

Pero también, las golosinas, tienen un inconveniente importante, como son lascaries. En la actualidad ocho de cada diez niños que visitan al dentista tienen caries, en su mayor parte provocadas por el alto consumo de azúcares que contiene las golosinas.

Abusar de las golosinas puede provocar cambios en las costumbres alimenticias de los más pequeños/as. El consumo de estos dulces ha pasado de tomarse en ocasiones especiales a un hábito cotidiano.Todo es bueno si se toma en su justa medida, pero nuestros/as hijos/as no pueden resistirse ellas.

Además hay que comprobar las medidas de higiene de las golosinas, deben ir con un envoltorio, porque es un “alimento” que los/as niños/as se meten directamente en su boca.

Aunque es difícil negarle un caramelo a un/a niño/a, los padres deben tener en cuenta que un abuso de estos productos puede provocar un déficit en su crecimiento. Es preferible darles a nuestros/as pequeños/as una pieza de fruta, que es a la vez dulce y contiene muchas vitaminas y proteínas.

En algunos libros de nutrición, se habla de las golosinas como de alimentos “chatarra” o alimentos “basura” ya que aunque son productos comestibles no son alimenticios.

Más información | Los niños y los alimentos funcionales

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