bebes-sol No hay duda que nos encontramos en una de las estaciones más esperadas por los más pequeños, ya que es el momento del disfrute, del ocio, y de las vacaciones en sí mismas.

Dado que la piel de los niños es más delicada que la de los adultos, muchas madres deben tener en cuenta qué factor de protección necesita su hijo atendiendo a su tipo de piel. Ello se debe a que la piel del pequeño tiende a no completar su proceso de maduración hasta los nueve años de edad.

En el caso de los bebés, varios dermatólogos recuerdan una serie de pautas básicas que deberán ser tenidas en cuenta por los padres.

La piel de los bebés y el sol

En opinión de muchos dermatólogos, no es conveniente aplicar fotoprotección a bebés menores de seis meses, aunque sean fórmulas específicas pediátricas. Ello se debe a que podrían irritar su delicada piel.

Durante esta primera e importante fase de crecimiento, los más pequeños necesitan vitamina D3 (procedente del sol), principalmente para hacerse con el calcio necesario para la formación de sus huesos.

No obstante, está claro que esto no significa que se les deba exponer al sol de forma directa. Simplemente, basta con que reciban una pequeña dosis durante sus paseos, y en caso de ir a la playa, protegerlo siempre con una gorra, ropa y bajo la sombrilla.

Una vez pasados los seis meses, sí se debe utilizar la adecuada protección, pero sólo aquellas que no irriten la piel.

Imagen | Joseph Hoban

Hacer un comentario