En este artículo queremos tratar el protagonismo que gozan los padres durante el embarazo de la futura mamá, pues ellos también forman una parte imprescindible de la etapa del embarazo.

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No solo las mamás sufren de antojos por la comida, mareos, y náuseas que provoca el embarazo, cuando estos síntomas se manifiesta en los padres, se le llama Síndrome de Covada.

El Síndrome de Covada procede de la palabra francesa couver y significa “encubar”. Dicha palabra se origina en los pueblos europeos sobre un rito muy antiguo que consistía en dejar a los niños al cargo de los padres después de su nacimiento y adoptar las dolencias de las mamás.

En el caso de las mujeres, los síntomas que padecen durante el periodo de embarazo son producidos por las hormonas sin embargo en los hombres no existe ningún dispositivo ni fisiológico ni hormonal que manifieste las dolencias.

Los padres desde el primer trimestre de embarazo de la mamá adoptan una postura protectora y quizás un poco extremista en cuanto a la actitud para con la madres, pues piensan en si todo saldrá bien o mal, si el niño nacerá sano o no llegando incluso como hemos mencionado a padecer ellos mismos los síntomas del embarazo.

Los meses más proclives a la preocupación de los padres del embarazo son el primer trimestre mejorandose durante el segundo trimestre y volviendo a aumentar el nivel de preocupación el último trimestre por la llegada del bebé.

La síntomatología de las mamás durante el embarazo como corresponde es mucho mayor pues son ellas las que realmente están experimentando la gestación, por el contrario en los papás es diferente y cada uno expresa los síntomas según la personalidad que tenga, si son o no más suceptibles.

Si queremos que la preocupación del papá disminuya y que su vinculación no sea tan extrema pero igualmente participatoria, las mamás deben hacerle entender que el embarazo es un proceso de dos, y que deben de llevarlo de la mejor manera posible, haciendo frente a los inconvenientes y sorpresas que puedan presentarse.

No es recomendable que el padre mantenga una actitud impaciente y angustiada porque provocará un desequilibrio en la conducta de la mujer y no beneficiará en nada para poder llevar un embarazo tranquilo y sin tensión.

3 comentarios a este artículo
  1. Hola,
    a mi esa me parece una cosa natural, una manera de empatizar de alguna manera con lo que le pasa a la mujer madre del niño…claro es real también que en esos meses crearle ansiedad a las mujeres no es lo más util, pero seguro sentir que de alguna manera nuestro compañero comparte los cambios que vivimos puede ayudar… eso creo

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