La optimización de nuestro funcionamiento cotidiano está asociada a nuestra capacidad para cambiar de estados mentales a voluntad. Los problemas se presentan cuando, de una u otra forma, el cerebro falla en la regulación de su nivel general de activación, funciona de forma muy acelerada o muy lenta; es inestable en su funcionamiento, pasa de alta a baja activación en el momento equivocado.

La técnica del Neurofeedback ayuda de distintas formas. Permite que la persona identifique con claridad el momento y la forma en que se distrae o pierde control de sus impulsos. Permite que la persona genere patrones de actividad eléctrica cerebral asociados a, por ejemplo, niveles superiores de atención, concentración, focalización, relajación mental, etc.

En otras palabras, se trata de un sistema de entrenamiento individualizado que permite aprender a pasar con más facilidad, y siempre que sea necesario, de un nivel de activación cerebral a otro.

Entrenamos para que la persona pueda lograr transiciones rápidas y consistentes entre los distintos niveles de activación cerebral y pueda establecer niveles de activación acordes con las necesidades y demandas del entorno. Cuando esto se logra, el aprendizaje se hace más eficiente y el rendimiento (desempeño) más consistente.

Los niños y adolescentes que presentan un déficit atencional, no sólo sufren desventajas por esta condición, sino que además esta dificultad puede originar consecuencias de largo alcance al bloquear o afectar el desarrollo de otras capacidades.

Lo que comienza por un déficit más específico se puede luego convertir en un déficit generalizado. Las intervenciones oportunas son fundamentales.

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