Los mejores tratamientos contra la infertilidad

tratamientos-fertilidad Aunque se trata de un problema en aumento en los últimos años, se estima que aproximadamente un 20% de las parejas tienen problemas para concebir a su primer hijo durante el primer año en que no se practica ninguna medida anticonceptiva.

Cuando una pareja decide tener su primer hijo, es común que suela pasar un tiempo hasta que esto ocurre, aunque la gran mayoría de ellas consiguen concebirlo durante el primer año en que lo intentan.

Si bien es cierto que cuando –a partir de ese primer año- la concepción no se ha producido, no significa que algún miembro de la pareja (o la pareja en sí) sea estéril, los especialistas recomiendan que la pareja acuda a una clínica de fertilidad para estudiar y conocer aquellos factores que puedan estar influyendo negativamente en la fertilidad.

Por ejemplo, es habitual que el estrés tienda a ser, a grandes rasgos, una de las mayores causas de fertilidad en nuestro tiempo, seguida del estilo de vida que actualmente mantenemos (consumo de alcohol, fumar, mala alimentación…).

No obstante, son varios los tratamientos de fertilidad al que puede someterse la pareja. A continuación te hablamos sobre ellos.

Tratamientos de fertilidad

Antes de someterse a un tratamiento de fertilidad, lo más recomendable e importante siempre es que la pareja se someta a una evaluación de fertilidad, para estudiar si existe o no infertilidad en algún miembro de la pareja.

En caso de existir, se planteará una estrategia para aumentar la fertilidad, siendo la más adecuada aquella que permite llevar a cabo los procesos naturales, al ser más óptimo.

Las mujeres tienden a ser instruidas para que conozcan cuáles son los momentos en que tendrían más probabilidad de quedarse embarazadas, ya que a veces pequeños ajustes en el momento y la frecuencia de la relación pueden ayudar a lograr el embarazo.

En caso de que el problema esté en un número insuficiente de esperma, se intentará una inseminación artificial, consistente en la obtención de una muestra de éste, concentrándolo por centrifugado, y en la utilización luego de productos químicos que lo hacen más potentes. Finalmente se introduce en el útero de la mujer.

La fecundación in vitro consiste en colocar, en el laboratorio, los espermas y los óvulos en un vidrio, dejándolos fertilizar. Una vez se haya fertilizado el huevo o cigoto, se coloca en la trompa de falopio a través de una cirugía laparoscópica. O bien se les puede dejar evolucionar fuera del cuerpo de la mujer, para luego transferir directamente a los embriones en el útero.

La inyección intracitoplasmática es una técnica de reproducción asistida consistente en un procedimiento microquirúrgico mediante el cual se inyecta un espermatozoide en el óvulo. Esta técnica está recomendada para aquellos hombres que tengan un bajo conteo de esperma.

En caso de que el problema esté en unas trompas de Falopio bloqueadas, se pueden abrir quirúrgicamente, mientras que en el caso de que sea un microorganismo el que cause infertilidad, el tratamiento será a base de antibióticos.

Imagen | 123dan321 (Stock.Xchng)

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